Novelas de Terror

Capítulo XII

“UNEXMA”

CAPÍTULO 12

… Me acosté temprano, pues me sentía muy cansada.
Leí un rato un libro y me dio sueño, dejé el libro en el velador y apagué la luz; me recosté y me disponía a dormir cuando, escuché una bocina de auto cerca. Abrí mis ojos y me levanté para mirar por la ventana. No ví nada, pero me quedé pensando y quería saber qué fue ese ruido tan tarde por la noche; eran casi las 4 de la madrugada. Así, que salí a investigar.
Ya una vez afuera de mi casa, me encontré con el pasaje desierto y al fondo había un auto estacionado que se me hacía muy familiar. No recordaba dónde había visto ese modelo de auto. Decidí ir a mirar un poco más de cerca. Caminé a paso firme por el pasaje hasta donde estaba ese auto, y a pesar de que estaba oscuro y había muy poca luz, seguí caminando sigilosamente, ya casi al llegar al auto, pude divisar que había una pareja en el interior de aquel auto y creo que estaban teniendo sexo. Me detuve, quise devolverme, pero seguí mirándolos, ya que me pareció algo chistoso e insólito. Finalmente, la curiosidad me ganó y seguí caminando despacio hacia donde estaba la pareja, entonces, cuando ya estaba mucho más cerca, me di cuenta que se podían escuchar las voces de la pareja; ¡qué digo voces!, ¡eran verdaderos gemidos!, que no dejaban lugar a dudas de lo que estaban haciendo. Y ahí estaba yo, en plena madrugada; con pijama, descalza; escuchando los gemidos de ambos. En realidad era excitante esa escena. No podía distinguir bien quién era esa pareja, pues estaba muy oscuro. De pronto, la luna iluminó el lugar donde ellos estaban, pero a causa de que los vidrios estaban empañados, todavía no podía distinguir bien sus rostros. Ella estaba a horcajadas con el tipo; se veía desnuda de los hombros hasta su cintura, la mujer miraba al otro lado, el chico me resultaba conocido; pero no me acuerdo dónde lo había visto. Él, con una mano le tenía tomado uno de sus senos a la chica mientras, con respiración entrecortada, le decía:

—¡Eso nena, sigue así!
—¡Yo sabía lo exquisita que eras!
—¡Eso, cariño, dámelo todo! —le decía, y a la vez lanzaba un quejido de placer. Claramente no se habían dado cuenta de mi presencia.

En un momento, ella volteó su cara hacia mí; y no podía creer quién era la mujer:

—¿Antonella?, ¿qué onda amiga? —dije muy sorprendida.
Ella me miró, y me sonrió fríamente, siguiendo en lo que estaba.

Volvió a darme vuelta la cara; (como haciendo un desprecio).
Yo, la verdad no entendía nada, mi amiga no es así, y menos iba a acostarse con cualquier tipo, por lo que sé ella es (bueno, antes de ésto), era virgen, pues nunca le conocí novio alguno. Luego ella volteó nuevamente su cara hacia mí y ¡Dios!, ¡era Unexma!.
Me miró, y sonrió con esos dientes brillantes. Y no sólo yo noté a Unexma. También el tipo se dio cuenta de esa transformación; y emitió un grito de horror y trataba de sacársela de encima, pero Unexma no lo dejaba.
—¡Ya me acordé quien es él! Es el tipo más popular de la Universidad y ¿cuál es su nombre?; ¡Manuel?, ¡Mario? ¡Ya sé!, ¡Marcos!.
Pensé en ayudarlo, pero mi cuerpo no me respondía.
—¡No podía moverme!, estaba paralizada. Y veo que la “patitas de canario” le vomitó la cara con sangre y gusanos, y vi que en el rostro de Marcos, le salía como humo y se desintegraba rápidamente.
Enseguida, Unexma tomó a Marcos de los cabellos y levantó su rostro y me mostró la cara de Marcos, toda desintegrada, al mismo tiempo que lanzaba una risa burlona fuera de este mundo. Quería gritar, y ni eso podía. Acto seguido, Unexma salió de encima de Marcos, bajó del auto y comenzó a caminar hacia mí, y yo, todavía no podía moverme, estaba desesperada; trataba de gritar, de moverme, pero nada, sólo podía mirar que Unexma se acercaba más y más hacia mí. Caminaba quebrando su cuerpo; por la sonajera de huesos que se escuchaba.
Finalmente, llegó a mi lado, Me tomó del brazo, acercó su fea cara a la mía y sacó su asquerosa lengua larga dirigiéndola a mi boca y me besó en la boca. Yo con asco, oponía resistencia a abrir mi boca. Entonces logré reaccionar, y la empujé y por fin intenté pedir ayuda a gritos:

—¡Aaaaaaaaaah!
—¡Ayúdenme!

—¡Hija despierta! Es sólo una pesadilla —dijo mi papá.

Abrí los ojos, y en realidad todo había sido una pesadilla, pero parecía tan real. Miré a mi papá y lo abracé con fuerza, el corazón me latía tan rápido que parecía que se me iba a salir:

—Tranquila hijita, ya pasó.
—Te voy a traer un vaso con agua —dijo. Y salió de mi habitación.

Fue horrible esta pesadilla, se veía muy real. Me sentía toda sudada; pasé mi mano por mi cara y estaba mojada. Al rato, mi papá apareció con el vaso, me lo bebí todo. Este sueño me tenía muy confundida, la verdad no quiero dormir nuevamente, pienso que voy a volver a soñar con Unexma y eso no quiero:

—¿Estás mejor, hija? —me preguntó papá.

—Sí papito, estoy bien, ya me siento más calmada.

—Quizás que sueño tuviste hija, tus gritos eran tremendos.

—Lo siento papá, no quise asustarlos —dije apenada.

—Brenda hija, ¿estás bien? —preguntó mi mamá, que venía entrando a mi habitación.

—Sí mamá, estoy bien. Tranquila —dije.

—Tú papá, no quiso que me levantara, que él venía a ver qué te pasaba, pero como demoró en volver, me levanté y vine a verte.

—Sí, ya pasó. Sólo fue una pesadilla.

—Okey hija, ahora duerme de nuevo, y cualquier cosa nos llamas, o mejor dicho escucharemos tus gritos —dijo riendo mi mamá.

—Qué pesada eres, mamá. Bueno, voy a tratar de descansar.

—Bueno Brenda, ahora nos vamos a retirar a descansar. Mañana tengo que levantarme temprano para ir al trabajo —acotó papá.

—Sí amor, es mejor ir a descansar.
—Y tú hija, descansa y recuerda que pronto tu papá saldrá de vacaciones y nos vamos todos de viaje.

—Sí mamá, no se me olvida. —Por favor vayan a descansar.
—Ya estoy bien.

Me miraron, sonrieron y se fueron a descansar. Me dieron ganas de escribir en mi libreta y anotar este sueño; algo me dice que tengo que estar muy alerta. Mejor no pienso más en ello y me duermo hasta tarde. Además, puedo flojear, ya salí de vacaciones y ahora puedo descansar, eso si Unexma me lo permite…

Autora: Lorena Castro C.
Lorena Escritora en Facebook.
Chilena.
Derechos Reservados.
@lorenaescritora en instagram.

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